miércoles, mayo 25, 2011

A Eisenstein


Cine, arte, belleza, naturaleza. Explorando el mundo de la ficción, de la no ficción. Las herramientas del cine documental, la verosimilitud del cine de animación. Vivo en una ficción. Vivimos en una ficción. A veces me siento no persona, personaje. En un escenario perfecto. Tiempo muerto, pausa. Brisa suave que acaricia los trigales. Bailan, se mecen como fantasmas. Como si un ave majestuosa, invisible, pasara en vuelo raso. Huele a verano. El ave se estira, orgullosa, llegando a rozarme. El oro refleja. ¿Por qué no tiñe esas nubes? Un trueno, profundo. Polifemo en su gruta. Envidioso porque el ave no le acaricia. Y el trigo sigue meciéndose, suave, cantando una nana. Desprendiendo ese olor a recién nacido, a vida nueva, recién abiertos los ojos a la luz. ¿Cuánto tiempo queda? El tren se acerca, rápido, corto. Se desliza. Pasea, extraño, entre el trigo. Sin detenerse, ¿no se detiene?
Palabras, ¿por qué las escojo a ellas? Van Gogh sentiría oro en su piel, sobre su paleta. ¿Música? Demasiado misterio. Ni una fotografía, ni siquiera un documental. Lo siento, André, vente conmigo. ¿Cómo compartir? Un brochazo de pensamiento. Epaté, glimpse. Oro.
Ningún personaje cayó en tan buen decorado. Sin viajar. De camino a casa.

martes, mayo 24, 2011

Human Planet. BBC Documentaries.


El hombre es un ser fascinante. Un ser capaz de superar durísimas pruebas y de adaptarse a todo tipo de circunstancias. El hombre es el protagonista de la serie de documentales de la BBC Human Planet.
BBC trabaja contenidos de calidad, en un estilo muy británico, muy tradicional. Si alguien pensaba descubrir una nueva concepción del documental, que no lo intente con Human Planet. Pero resulta asombroso ese "nuevo descubrimiento" de las personas. Y como todos los documentales de la BBC, también llevan a una fascinación por el mundo en el que vivimos.
La serie se divide en capítulos según lugares. Lugares que parece imposible habitar: Junglas, montañas, ríos... Y allí está el hombre. Cada episodio se divide en mini bloques con historias impactantes. Unas historias capaces de dejar una fuerte huella. Y para magnificar más esas historias, BBC se apoya en su excelente fotografía, en su pericia y cuidado del lenguaje audiovisual. Realmente, unos documentales para deleitar la vista y el corazón.
Cada capítulo incluye, además, un pequeño reportaje de cómo se ha realizado el documental. Realmente impresiona la profesionalidad y talento de la BBC.

miércoles, mayo 04, 2011

Cantando bajo la lluvia (Donen, Kelly, 1952)


Cantando bajo la lluvia no es simplemente una de las mejores comedias de la historia del cine, ni uno de los principales musicales de Hollywood, es una historia para amantes del cine y sus secretos.

  La película consigue mostrar los entresijos del séptimo arte en el nacimiento del cine sonoro. Todo el glamour del sistema de estudios es mostrado en esta película compuesta de fragmentos inolvidables como la secuencia en que Don Lockwood (Gene Kelly) narra sus inicios en la profesión o el baile bajo el paraguas, y otros fragmentos menos afortunados incluidos para el lucimiento de la producción como la escena del baile con Jean Hagen.

  La historia consigue su fuerza en la trama metaficcional de adaptación al cine sonoro. Los gags sobre el cine serán más apreciados por aquellos conocedores de los principios básicos del cine. Pero Cantando bajo la lluvia no es una película para un público selecto sino para todo aquel que quiera disfrutar un rato. Los personajes nos arrancan una sonrisa o una carcajada en cada minuto, dejando una sensación de alegría incomprensible, firma de los musicales de la casa Hollywood. 

lunes, mayo 02, 2011

El espíritu de la colmena (Erice, 1973)


  Frankenstein ha vuelto a mi vida, esta vez, a través de los ojos de una niña.A través de la magia de El espíritu de la colmena de Victor Erice. Ana vive en un pueblecito de Castilla en los años 40. Cuando llevan la máquina de cine a su pueblo, la mágia del séptimo arte tiene un fuerte impacto en ella. Tras ver Frankenstein de James Whale, la niña empieza a crear al monstruo en su vida. Y esa magia que ha marcado a Ana comienza a cobrar cuerpo también en nosotros. A la vez que Ana vamos creando el monstruo. Le oímos, vemos sus huellas, sus ojos nos observan. Y cuando Ana ve al monstruo junto al río, no nos sorprendemos, porque el cine lo ha creado y lo puede hacer. 

  La película de Erice tiene ese estilo suyo que luego tendría la película El Sur. Pueblos aislados, familias en que falta comunicación, niñas que parecen ver más allá que todos nosotros. La imagen produce en el espectador una sensación de desasosiego, reforzada por los escasísimos diálogos y situaciones extrañas (como la de Isabel, la hermana de Ana, con el gato). 

  La verdad es que aún no he acabado de procesar la película, porque sé que me ha gustado, pero no sé por qué. No sé qué es lo que sucede ahí, pero cuando vuelva a leer mis apuntes de Estética del cine, quizás pueda decir algo más elocuente. De todas formas, me ha llamado la atención ese resurgir de Frankenstein en mi vida. Y me ha gustado cómo juega la película con ese monstruo que en el fondo no es tal y cómo Ana lo identifica con las setas venenosas. ¿Son venenosas porque todo el mundo las considera como tal? Frankenstein es un ser lleno de belleza en su interior, que se acaba convirtiendo en un monstruo al ser considerado como tal por todos. A veces pasa lo mismo con personas que tenemos a nuestro lado. ¿Quién las conoce por dentro? Por fuera parecen criaturas incapaces de conocer la bondad, la belleza, la sabiduría... Y pueden acabar convertidos en esos monstruos que creemos son. Siempre queda la opción de darles una oportunidad como Ana que acaricia la seta fascinada por el pisotón de su padre.

viernes, abril 15, 2011

Frankenstein or the modern Prometheus (Mary Shelley)


 Pensaba que ya había escrito sobre este libro que leí en Navidad. Pero, por lo visto nunca saqué el tiempo necesario. Todo el mundo ha oído hablar de Frankenstein. Acude a nuestra cabeza esa imagen de un hombretón deforme, gigantesco con dos enormes tornillos en la cabeza. Pero yo no sabía la riqueza del interior del monstruo. Una criatura que anhela el bien, la belleza, la sabiduría. Un ser que abandonado por su creador descubre un mundo lleno de belleza. Sabe que es distinto, sabe que está solo. Pero es humano, muy humano. Y tiene esperanza en encontrar un amigo, un amor. Pero la gente le ve como un monstruo, y acaba convirtiéndose en eso. Todas las maravillas que habitaban en su interior se corrompen, supuran ácido  y odio. Y acaba convirtiéndo en un monstruo a su creador. El doctor Frankenstein acaba como esa criatura: solo.


"But I have one want which I have never yet been able to satisfy; and the absence of the object of which I now feel as a most severe evil. I have no friend., Margaret: when I am glowing with the enthusiasm of success, there will be none to participate my joy; if I am assailed by disappointment, no one will endeavour to sustain me in dejection. I shall commit my thoughts to paper, it is true; but that is a poor medium for the communication of feeling. I desire the company of a man who could sympathise with me; thy eyes would reply to mine. You may deem me romantic, my dear sister, but I bitterly feel the want of a friend."

La obra de Shelley tiene unos personajes muy ricos, de una interioridad muy profunda y humana. Un creador lleno de remordimientos, de miedos. Una criatura desahuciada. Mujeres llenas de bondad, capaces de salvar cualquier alma corrupta. Todos los personajes ansían encontrar un significado para sus vidas. Indagan en las belleza del mundo, en las profundidades de los corazones humanos.

"Even broken in spirit as he is, no one can feel more deeply than he does the beauties of nature. The starry sky, the sea, and every sight afforded by these wonderful regions, seems still to have the power of elevating his soul from earth. Such a man has a double existence: he may suffer misery, and be overwhelmed by disappointments; yet, when he has retired into himself, he will be like a celestial spirit, that has a halo around him, within whose circle no grief or folly ventures."  

Un libro magnífico, con un lenguaje exquisito (en un inglés fácil de entender, elegante). Si alguien pensaba que Frankenstein -la criatura- era un ser medio zombie, se equivoca. El lector comprende todos los sentimientos de los personajes, que consiguen transmitírnoslo para que los compartamos con ellos. Sufrimos con Frankenstein, odiamos con la criatura. Y descubrimos sentimientos contradictorios en ellos y en nosotros. Es también una reflexión interesante sobre la libertad humana y su capacidad creadora. Un hombre que juega a ser Dios y acaba encontrando la desgracia para todos. Una delicia de lectura.

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