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miércoles, febrero 15, 2012

El delator (John Ford, 1935)

 "Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata." (Mt 27,3)
Así comienza la película de John Ford El Delator (The informer). Y es que toda la película es sobre esos remordimientos del traidor.  Gypo Nolan es un rebelde irlandés que delata a uno de sus compañeros, Frankie, que muere a manos de los ingleses. Gypo recibe 20 libras por su traición. En billetes de una libra. Sus treinta monedas. Y no es que fuera un traidor, no odiaba a Frankie. Gypo era amigo de Frankie, pero lo vende por un dinero que quiere usar para marcharse con su novia, que ha tenido que salir a la calle para ganarse la vida, a América. Al ver las consecuencias de su traición acude al consuelo de un mal amigo: el alcohol. Malgasta su dinero, pasea por la ciudad de taberna en taberna, de antro en antro, pretendiendo olvidar su pecado. Frankie se le aparece una y otra vez en los carteles de la ciudad. La madre del "mártir" reconoce a Gypo como amigo de su hijo, lo defiende. Pero Gypo huye donde nadie le culpe, donde nadie sospeche de él; sin saber que le observan y le siguen. Inconscientemente devuelve sus monedas, entrega sus billetes manchados de sangre a otros pecadores que se enriquecen gracias a las miserias de los dublineses. Gypo ríe, Gypo llora. Acosado por el remordimiento.


Gypo es juzgado por un tribunal popular que recuerda a M, el vampiro de Düseldorf. Sentenciado. Pero consigue escapar. La familia de Frankie intercede por él, sin suerte. Katie, la novia de Gypo, llora por él, sin suerte. Es Gypo quien se ha condenado a sí mismo. Pero Gypo, en su último suspiro, acude a la madre del ajusticiado. La madre de Frankie le perdona. Y Gypo, que ya no es Judas sino Pedro, acude al encuentro de Frankie, con la confianza de la intercesión de su madre.


lunes, febrero 06, 2012

El arca rusa (Alexandr Sokurov, 2002)

 No sabría muy bien cómo definir El arca rusa de Sokurov. No es ficción, no es documental, no es un ensayo audiovisual. ¿O quizás sí? Un experimento visual y cultural. La película es anunciada con lo siguiente: "2000 cast members, 3 orchestras, 33 rooms, 300 years, ALL IN ONE TAKE". Impresionante. 
Sokurov se lanza a varios océanos vastísimos: Una película de hora y media en una sola toma, un rodaje en el Hermitage, un ejercicio histórico-cultural... Muchos logros en una misma cinta, pero sobre todo El arca rusa es una película de gran profundidad. La historia rusa se entrelaza, aparece y desaparece en los pasillos del palacio. Y el Hermitage se convierte en un personaje más, no en un mero decorado. Al comenzar la película esperamos el corte, pero una vez transcurrido un rato, nos olvidamos del montaje, porque la cámara se desliza como un fantasma que todo lo ve. El ejercicio de la cámara es exquisito y a ello se unen los magníficos efectos digitales de fotografía, que crean unos ambientes oníricos que me recordaron a otra obra del director, Elegía de un viaje. Las reflexiones acerca de la historia, cultura e identidad rusa se mezclan, como en una labor de finísimo bordado. Lo más filosófico apoyado por una puesta en escena muy mimada. Magníficos vestidos, obras de los más grandes artistas, grandes figuras de la historia, música, bailes fastuosos... Un marqués frances guía a la cámara como un fantasma. Mantiene una conversación con el director. Y se expone, presentándose a personajes que vagan por el palacio. Supongo que me he perdido mil detalles por desconocimiento de historia rusa. Conozco a los zares, a Catalina la Grande, Pedro I, Nicolás y Alejandra. Vemos a Pushkin, al actual director del museo. Una conversación con la cultura, Europa, Rusia, el Arte.


La película va intrigando, llenando de asombro. La escena del baile final llenan de mil emociones. Todo el recorrido por el palacio nos conduce ahí, al último gran baile de la Rusia zarista. Y la salida del magnífico evento se convierte en un choque: ¡Adiós, Europa! Todas esas sedas y brocado bajando una impresionante escalinata que lleva a un cambio radical, a un desgajamiento de Europa. Ese último descenso resulta majestuoso, una explosión de sensaciones, una superabundancia visual, histórica y cultural. 
Es complejo comunicar una experiencia. Y El arca rusa lo es, no es una simple película. No hay una historia, hay 300 años de Historia. Un arca, como la de Noé, donde poner a salvo la identidad de un país: su cultura.

Y el comienzo del documental sobre el rodaje de la película

miércoles, septiembre 21, 2011

El circo (Charles Chaplin, 1928)


Cada vez que veo una película de Chaplin es como si el tiempo se parara, como si me adentrara en otro mundo de la mano de ese vagabundo de los pantalones anchos y el bombín. Todo el mundo conoce a Charlot, se ha convertido en un símbolo cinematográfico. Para mí esa silueta trae un sabor dulce con un final amargo pero que no sabe mal. Las películas de Chaplin parecen gritar ante la incomprensión del mundo, parecen un grito por un mundo mejor y más cariñoso pero que parece imposible de lograr. Sí, Chaplin era un maestro de la comedia, pero con que profundidad hace sus volteretas y caídas.
En esta película, el vagabundo llega al Circo, donde se convierte en una estrella cómica sin quererlo. Y también conoce a la chica de sus sueños, la hija del dueño del circo. He de reconocer que algunas partes de la película resultan un poco tediosas y no muy graciosas, pero hay otras geniales. En la primera categoría se encuentran los primeros ensayos en el circo. Entre los momentos geniales y tan característicos del estilo de Chaplin: el número en la cuerda floja con los monos incluídos y el momento en la jaula del león. Esas dos escenas crean una magia especial en el filme. Nos hacen creer totalmente todo lo que sucede en la pantalla por el gran realismo de estas escenas. Chaplin se mete en la jaula de un león; y lo hace realmente. El león está ahí, y Chaplin también.


Miles de cineastas intentan crear una realidad para sus películas. Algunos consiguen conjurar ese hechizo, esa magia del cine, y crean una ilusión de realidad casi perfecta. Chaplin lo hace (con las limitaciones de los años 20). Otros  hubieran compuesto esta escena de forma más complicada y convencional. Tenemos al actor en un lado, al león en otro. Plano, contraplano. Chaplin, por supuesto, emplea ese recurso, pero para que no sea un truco barato de mago callejero... Se mete en la jaula. Y lo mismo con la cuerda floja. Basta con unas imágenes del vagabundo de cintura para arriba para hacernos creer que está a varios metros sobre el suelo. Pero para que el truco funcione hace falta unos segundos de Chaplin a varios metros sobre el suelo. Así Chaplin se convierte en un auténtico prestidigitador del cine. Un vagabundo capaz de crear realidades, de dar vida a los objetos (como a los panecillos de La quimera del oro), de resucitar a los muertos (Candilejas)... Un genio, profundo, que se ha convertido en un mito y por eso no perecerá. Un genio que se queda siempre atrás, como la escena final del la película, pero que con una de sus patadas recupera las ganas de volver a empezar.Un genio que después de varios años es capaz de darle vida a su película muda, cediéndole su voz ya usada al comienzo de la obra.

martes, septiembre 20, 2011

El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929)



Siempre me han atraído las teorías del montaje de los cineastas rusos. También me parecen interesantes las obras que muestran una realidad con pinceladas, con planos de cosas variadas de la ciudad, detalles de ornamentaciones, miradas, composiciones geométricas... Me parece una forma de captar y mostrar la belleza. Pero para Vertov lo importante no es plasmar esa realidad, sino crear una nueva. Hay  en El hombre de la cámara un gran cuidado en la presentación formal, que deja ese referente real vacío de significado. No emplea los recursos del cine para atrapar la belleza del mundo sino la belleza del medio. Vertov hace saltos mortales con la cámara, exprime todas las posibilidades técnicas con un resultado un tanto apabullante. Demasiadas piruetas, en mi opinión.
Este tipo de películas nos parecen comunes en cierta medida en nuestra época. Los montajes rápidos y protagonistas son utilizados en videoclips, vídeos corporativos, cintas experimentales... Pero, realmente Vertov fue vanguardista en el sentido original de la palabra.
Me llama mucho la atención ese componente metaficcional, la comparación (o mejor dicho, confrontación) de la vida cotidiana y la producción y montaje cinematográfica. Son muy interesantes los pasajes del montaje en que se muestra el celuloíde seguido de la imagen en movimiento. También tiene un gran atractivo el montaje de trabajadores y mujeres arreglándose con la montadora del filme, que va revelándose a sí mismo.

Una obra que queriendo ser una "sinfonía" de la ciudad, acaba siendo un poema barroco sobre el medio. Vertov parece querer presumir de todos los logros que es capaz de conseguir, de todos los juegos visuales; como ese alumno pedante que emplea palabras incomprensibles para impresionar. Y al principio lo consiguió, pero pronto sus profesores decidieron echarle de clase. Por formalista. Por no poner su habilidad al servicio de la ideología, por querer jugar a solas en el recreo.

viernes, septiembre 16, 2011

Das Kabinett des Dr. Caligari (Rober Wiene, 1920)



Qué difícil acertar con la reedición de las películas. Dudo que en la Alemania de comienzo de siglo acompañaran las películas expresionistas con música Jazz y con toques de Rock. Y no creo que ese tipo de música sea muy acertada para lo que una obra así supone.
Pero al margen de la versión que he visto, he de reconocer que la película es bastante atractiva, aunque solo por la estética. Una película expresionista, muy parecida a las obras de la Alemania de entreguerras. Pero un expresionismo demasiado formalista. A diferencia de otra película de la época como es Metropolis, El gabinete del doctor Caligari se prodiga mucho en la forma pero con menor lucimiento. Se queda corto en lo visual, pribablemente por falta de medios económicos; pero sobre todo se queda corto cinematográficamente. No hay nada en Caligari que nos haga creer que eso que vemos es real. Así como Metropolis, a pesar de un exceso formalista que a mí particularmente no me atrae, nos hace tomar por real lo que vemos proyectado, El gabinete se aleja mucho de esa magia del cine.

martes, septiembre 13, 2011

Candilejas (Charles Chaplin, 1952)


Desgarradora. Tan llena de amargura. Como una despedida, un suicidio en pantalla. No fue su última película, pero Chaplin pensaba que podía serlo. Y acostumbrados al dulce y vital Charlot, nos asustamos al ver a Calvero, un viejo cómico que ha perdido su gracia, que ha perdido su público. La película, desde el primer momento, muestra ese rastro de lo que fue una estrella. Ese polvo de un astro que ya apenas brilla pero que desea lanzar un último destello antes de consumirse. Unas Candilejas que se apagan. Mantiene su apariencia de lozanía, nada más alejado de la realidad. Cada mirada del viejo Chaplin, perdón, Calvero; es un grito de agonía, un tirón desesperado y postremo. Chaplin, perdón, Calvero; ante una sala vacía. Chaplin, perdón, Calvero; aferrándose a un amor falso y que se sabe falso. Chaplin en una última función que será decisiva. "Si vuelven a decir que como en los viejos tiempos...", Buster Keaton también se une al último canto del ave, otro viejo y desplumado faisán. Otro cisne, abandonado, abre el pico para el último y grácil canto. Un canto que desaparece bajo una sábana blanca, bajo una tela de pantalla. Vemos un bigotito asomar como por arte de magia. Vemos unos panecillos danzar llorando. Unas florecillas blancas cabizbajas. Charlot, Chaplin, ha muerto.




Al comenzar a ver esta obra se percibe ese brillo triste de un Chaplin que ya no es un vagabundo. Pero poco a poco se va percibiendo ese grito que, con la boca cerrada, lanza a los Estados Unidos. La caza de brujas de la posguerra iba tras el gran comediante. Chaplin, abandonado, rechazado. Un Chaplin incomprendido que no ha sabido coger su propia voz. Y es en el número final con Keaton, mudos los dos, cuando más brilla. Chaplin dedicó mucho tiempo a su película, compuso la maravillosa música... Su última voluntad. 

miércoles, junio 08, 2011

Rain Man (Levinson, 1988)


Charlie Babbit es el típico empresario exitoso al que estamos acostumbrados a ver en las pantallas. Rico, guapo, trabaja con buenos coches... Ya sabemos que al descubrir que tiene un hermano autista cambiará. El guión es muy convencional, pero consigue mantener la intriga de qué pasará, de cómo ese hombre frívolo conseguirá aguantar a un autista.
Rain Man... se parece a Raymond, el nombre del personaje. Al principio esperas que la obsesión de Ray tenga algo que ver con la lluvia, que viajen a África y traigan la lluvia... No. Es una historia humana, muy humana. Charlie pierde todo tipo de apoyo, y se queda solo con su "nuevo" hermano. No consigue entenderle, pero el trato hace que comience a apreciarlo. Todo el proceso de cambio de los dos personajes se consigue sin sentimentalismos excesivos. La banda sonora (la primera de Hans Zimmer) no busca un efecto recargador.
La película rodada en localizaciones reales recuerda a otras películas en las que dos personajes recorren los Estados Unidos en coche. Son paisajes ya típicos: la autopista, el desierto, un motel con luces de neón, la entrada a Las Vegas... Pero tiene momentos únicos que han pasado al imaginario del cine como ese paseo por la avenida de salida del centro donde Ray está ingresado.
La interpretación de Dustin Hoffman es brillante. Igual que al personaje de Charlie, nos empieza a caer bien. Pasamos de una sensación de desconcierto y miedo a una de compasión y comprensión. Tom Cruise resulta una muy buena pareja para Hoffman, ambos realizan un trabajo muy equilibrado. Los momentos en que la edición nos permite ver el mundo a través de los ojos de los dos, en especial a través de Ray, resultan geniales para adelantar la tensión. Una tensión constante durante todo el film que te inmoviliza frente a la pantalla, ansioso por descubrir cómo termina esa historia tan personal e íntima.



Me parece que este tráiler, aunque oficial, no recoge el espíritu de la película. Parece una comedia, cuando Rain Man, a pesar de tener pasajes cómicos, es un drama.

miércoles, mayo 25, 2011

A Eisenstein


Cine, arte, belleza, naturaleza. Explorando el mundo de la ficción, de la no ficción. Las herramientas del cine documental, la verosimilitud del cine de animación. Vivo en una ficción. Vivimos en una ficción. A veces me siento no persona, personaje. En un escenario perfecto. Tiempo muerto, pausa. Brisa suave que acaricia los trigales. Bailan, se mecen como fantasmas. Como si un ave majestuosa, invisible, pasara en vuelo raso. Huele a verano. El ave se estira, orgullosa, llegando a rozarme. El oro refleja. ¿Por qué no tiñe esas nubes? Un trueno, profundo. Polifemo en su gruta. Envidioso porque el ave no le acaricia. Y el trigo sigue meciéndose, suave, cantando una nana. Desprendiendo ese olor a recién nacido, a vida nueva, recién abiertos los ojos a la luz. ¿Cuánto tiempo queda? El tren se acerca, rápido, corto. Se desliza. Pasea, extraño, entre el trigo. Sin detenerse, ¿no se detiene?
Palabras, ¿por qué las escojo a ellas? Van Gogh sentiría oro en su piel, sobre su paleta. ¿Música? Demasiado misterio. Ni una fotografía, ni siquiera un documental. Lo siento, André, vente conmigo. ¿Cómo compartir? Un brochazo de pensamiento. Epaté, glimpse. Oro.
Ningún personaje cayó en tan buen decorado. Sin viajar. De camino a casa.

miércoles, mayo 04, 2011

Cantando bajo la lluvia (Donen, Kelly, 1952)


Cantando bajo la lluvia no es simplemente una de las mejores comedias de la historia del cine, ni uno de los principales musicales de Hollywood, es una historia para amantes del cine y sus secretos.

  La película consigue mostrar los entresijos del séptimo arte en el nacimiento del cine sonoro. Todo el glamour del sistema de estudios es mostrado en esta película compuesta de fragmentos inolvidables como la secuencia en que Don Lockwood (Gene Kelly) narra sus inicios en la profesión o el baile bajo el paraguas, y otros fragmentos menos afortunados incluidos para el lucimiento de la producción como la escena del baile con Jean Hagen.

  La historia consigue su fuerza en la trama metaficcional de adaptación al cine sonoro. Los gags sobre el cine serán más apreciados por aquellos conocedores de los principios básicos del cine. Pero Cantando bajo la lluvia no es una película para un público selecto sino para todo aquel que quiera disfrutar un rato. Los personajes nos arrancan una sonrisa o una carcajada en cada minuto, dejando una sensación de alegría incomprensible, firma de los musicales de la casa Hollywood. 

jueves, diciembre 02, 2010

El concierto (Mihaileanu, 2009)



El concierto pone los pelos de punta. No es una película de terror ni de intrigas: es una película sobre pasiones, amor y amistad.

El planteamiento inicial es muy atractivo: un hombre que trabajó hace 30 años como director de la orquesta Bolshoi se entera de que un teatro en París quiere que el Bolshoi toque allí. Roba el fax, borra el email y reune a los antiguos componentes de la orquesta y se hacen pasar por ellos. Con un toque cómico, hace que el drama del comunismo y antisemitismo cale de forma sutil. Los diálogos al principio son un poco flojos, pero la película va creciendo hasta un clímax que "eleva el espíritu".

Hay puntos dramáticos en que falla un poco, demasiada rapidez, pero solamente por el concierto en sí, nos da igual. La calidad técnica es asombrosa, la fotografía de quitar el aire y la música cobra un protagonismo real. El momento del concierto crea una tensión que va creciendo y que hace que todo lo que has visto en la pantalla se ponga de pie frente a tus ojos con solemnidad y majestuosidad.


Una película delicada, elegante, muy cuidada, personajes muy humanos de los que quedas prendado, una música asombrosa, un humor genial, un drama medido y conmovedor. Una película encantadora.

martes, noviembre 16, 2010

A Bronx Tale (De Niro, 1993)


In the streets of the Bronx, is where I wanna be. Porque en las calles del Bronx cada uno libra sus batallas. Y Colagero gana sus batallas. Y las gana porque lucha y porque otros luchan por él. La película de Robert De Niro cubre los mil asuntos que importan a un muchacho italo-americano en el Bronx: La mafia, el amor, la familia, el racismo, la amistad… Y aunque le pasan mil cosas la película no sobrecarga, todo está medido y tiene sentido. Colagero encuentra su verdadero lugar en la vida al hacer frente a sus problemas y tomar decisiones por cuenta propia. 

La música en esta película parece ser un protagonista más, el protagonista amigo del personaje principal que quita hierro a las situaciones. Y aunque la historia es muy dura, la música suaviza el conflicto. A veces, las canciones aportan algo más, profundizan en el momento, dan pistas. Y esas canciones... eso sí que es música. Un recopilatorio de la época que no deja de sonar a lo largo de la película.

El principio de la película es un retrato vivaz de un barrio, de varias culturas juntas: la americana y la italiana. Con el desparpajo italiano, vemos el barrio de Nueva York. En inglés dirían "Cheeky!". La ambientación es estupenda. Pero el peso de la película está en que nos hace vivir todo como nuestro. Y nos metemos tanto en la intimidad, en los conflictos, en los afanes de Colagero; que nos parece estar allí. Acaba la película y te das cuenta de que no vives en el Bronx, ni en los años 60, ni tienes amigos que se codean con la mafia... Pero has vuelto de un viaje que merece la pena.

domingo, julio 04, 2010

The remains of the day (Ivory, 1993)


Después de esta película... Casi no sé ni qué decir. Es buenísima. Lo que queda del día... Lo que queda de aquellos grandes momentos. Una marca de té. Una marca parduzca en un pañuelo de encaje.
Unos protagonistas (Hopkins es estupendo, y Thompson también) que son personas reales, no títeres del escritor (ni del espectador que grita desde la butaca: "Dile que le quieres", "Arrodíllate y abrázale"). Pero son personajes con vida e historia propia. ¡Tensión desde la butaca! Uno acaba agotado. Los continuos flashbacks (¿o flashforwards?) nos cuentan el final de la historia. Pero queremos saber cómo la situación ha llegado a ser esa. Y querríamos meternos en la pantalla y solucionar todo, ¡que hablen!
Pero Mr. Stevenson y Mis Kenton no hablarán. Al principio la película es una alegoría al trabajo bien hecho, al servicio. La pantalla se inunda de belleza, de detalles hermosos, de precisión. El trabajo en Darlington Hall tiene que ser perfecto. Y el mayordomo ha de controlar todo. Recomiendo verla en inglés con toda la elegancia de un inglés refinado y palabras que quedan colgando de los tímpanos (tintinean ahí cuando nos movemos) como butler,lord, most kind of you...
Pero algo más se cuece en Darlington Hall. Sabemos que Stevens trabajará para el americano, ¿por qué? Trama política de fondo que se hace interesantísima. Situada en el periodo entreguerras, vemos reuniones de altos personajes en los fabulosos salones del Hall. Té para todos, junto con arias alemanas y conversaciones sobre gardening y caza del zorro. ¿Cómo vamos a dejar a gente que es incapaz de dar su opinión sobre estos temas gobernar un país? "Tírale la bandeja" "Most kind of you, thank you my Lord". Y sabemos que hay dentro de Stevens, aunque nunca muestre nada y nunca cuente nada.


La recreación del ambiente es genial y la música también se balancea en los tímpanos. Y vamos hacia alante y hacia atrás... ¿Qué pasa con el Lord? ¿Miss Kenton ya no tiene ese apellido?
Al acabar la película volví a ver los primeros 15 minutos y dejó incluso más amargura (una amargura suave y dulce, no rabiosa). Como la paloma que se cuela en el gran salón, Stevens seguirá sirviendo el té.

jueves, julio 01, 2010

The Princess and the frog

Empecemos aclarando el título de la película. Me niego a usar la traducción al español, porque ahora sé que el protagonista (los protagonistas) de la película, no son sapos sino ranas. Así que dejémoslo en The princess and the frog.
Por si hay alguien que aún no sepa de qué trata la película, un pequeño resumen. Tiana, una chica afroamericana de Nueva Orleans sueña con tener un restaurante, cosa que su padre deseaba para ella. Tiana es una cocinera excelente, le encanta poder servir a los demás y ve su trabajo de camarera como una profesión digna y meritoria. Eso sí... no tiene un penique. La chica trabaja día y noche para conseguir dinero para el restaurante. Su mejor amiga es una chica de las clases altas que quiere casarse con un príncipe. El principe Naveen llega a Nueva Orleans. Su plan es casarse con una mujer rica, ya que sus padres le han desheredado por vividor y zángano. Todo genial. Pero... Naveen tiene un carácter sanguíneo (nada que ver con afán de asesinar) y solo busca divertirse. Vamos, que acaba queriendo conocer su futuro en el chiringuito de vudú del doctor Facilier. Y éste va y le convierte en rana. Y el mayordomo se aprovecha y adquiere el aspecto del príncipe.
Naveen piensa que si besa a una princesa el maleficio se romperá. Ve a Tiana con un disfraz de princesa y le pide que le bese. Con gran esfuerzo y repulsión lo hace, pero ella queda convertida en rana también. Y ahí empiezan sus peripecias para: 1. Volver a ser humanos, 2. Derrotar al malo malísimo y luchar contra la injusta acción del mayordomo, 3. Comprender qué es la felicidad y dónde está realmente.
La historia es genial. Al explicarlo parece complicado, pero los niños lo entienden, y los adultos le sacan mucha más miga.
Desmitificaciones:
1. "Es demasiado oscura. El vudú no es algo que haya que mostrar a niños pequeños, bla-bla-blá." Bueno, yo creo que aunque se muestra el vudú y magia negra, se ve como algo malo. De hecho da tanto miedo que es imposible que los niños se sientan admirados por eso. Y me enfada cuando se intenta culpar a Disney de usar cosas que no son para niños. Disney lo muestra siempre como malo. En cambio pocas críticas anti Shrek o anti El espantatiburones he visto tan duras. Y en esas dos, lo moralmente malo, se muestra como aceptable, honorable o cosa de la que reirse.
"Y además para luchar contra la magia negra acuden a una bruja..." Bueno, la señora esa... es más buena que el pan. No usa más que una especie de poción. Y además lo que ella hace es abrirles los ojos y mostrarles que lo importante es el amor (suena cursi, pero... ¡qué razón tiene!).
2. "Disney trata el tema racial..." Creo que no he leído nada malo sobre esto, pero Tiana es guapísima, aunque la mayor parte de la película es una rana.
3. "Es panteísta" Los protagonistas son animales. Los humano-ranas se quedan muy sorprendidos por la belleza del río, el cielo... La luciérnaga tiene un funeral un tanto extraño, pero no puedes poner un funeral cristiano con cruz y sacerdote, ni uno musulmán ni nada... Son animales, tienen sus ritos. Los humanos los suyos, y de echo, en un momento entran en una iglesia.

Aparte de estas cosillas: La música es genial y la animación también. Al principio, cuando Tiana sueña con el restaurante, los gráficos son geniales (os dejo el link al vídeo en Youtube). Los personajes están muy bien trabajados, no son planos y uno los empieza a conocer realmente. Y los personajes secundarios son muy buenos: El cocodrilo y la luciérnaga (me encanta cómo se enrosca la bombilla). Una película muy buena, en mi opinión.
Os dejo el tráiler.

martes, febrero 23, 2010

Orgullo de Facultad

Es una pena. Mientras yo pasaba frío en las tierras escocesas, en Pamplona se dedicaban a hacer un lipdub para promocionar la Facultad de Comunicación (nuestra querida Fcom) de la Universidad de Navarra.
La verdad es que desde la distancia, me ha hecho muchísima ilusión ver el vídeo. Me encanta el buen ambiente que transmite el lipdub. Ese ambiente, real, en la Facultad. Y no son solo los alumnos quienes participan de ese ambiente, es algo compartido con todo el personal de la Facultad. Por eso me ha encantado ver que también los profesores, secretarias y bedeles participan y con esa gracia que se respira en Fcom. Ese ambiente del que hablo es sano, animante, que consigue que los alumnos tengamos aspiraciones altas y no queramos ser simples "creadores de programas", como hoy he escuchado en Stirling, sino COMUNICADORES. Y cada uno aporta lo suyo, aunque sea un caballo, una trompeta o las ganas de trabajar. Me gusta que este lipdub saque las habilidades de las personas, no sus planes de fin de semana como hace el lipdub de la Facultad de Comunicación de Quebec. Que sí tiene mejor calidad técnica que el nuestro, pero yo querría algo más a la hora de elegir el lugar donde formarme.

En el lipdub se enseña toda la facultad y lo que allí se hace: El plató de televisión, los estudios de radio, el Faustino... Al principio pensé: "¿No van a enseñar Euroview?" Y no me había dado tiempo a enfadarme cuando apareció Lindbergh de Cher Ami. Ahí mismo, bailando en el segundo piso de la facultad.
Os dejo también dos Making-off del Lipdub, muy divertidos.

lunes, febrero 01, 2010

Las olas del Danubio

Acabo de ver un corto de animación muy bonito. Esta vez es animación 2D. Tiene una estética muy especial de esas que creo que gustarían a Amaya y Fátima.

Pero ha habido algo que me ha traído recuerdos: la música. Al principio me costó un poco caer en la cuenta, pero... Claro, mi "amigo el del acordeón". Una vez hablé con él, no me acuerdo de su nombre, perdimos la grabación de la entrevista. María C. y yo fuimos de "ruta" a sacar fotos a músicos de la calle. Él no hablaba muy bien español, asentía con la cabeza, sonreía poco. Se quitó la gorra para la foto y sonrió. Fue un reportaje que me conmovió de verdad. Y él, junto con Jalu, en especial. Durante el curso al pasear por Pamplona oía esa canción, y me entraban ganas de llorar. Porque sabía que era él tocando la única canción que sabía. Creo que me reconocía cuando nos cruzábamos por la calle. Muchas veces me acuerdo de él, y aunque no sé nada (o muy poco) sobre él, espero que esté bien. Espero que haya vuelto a su país con su familia y que le vaya mejor de lo que le iba aquí. Y espero que siga tocando esa misma canción, que ahora sé que se llama Las olas del Danubio.

jueves, enero 21, 2010

Preparativos para el concierto de año nuevo

No soy muy fan del Concierto de año nuevo, no lo había sido hasta este año. Y no fue la música lo que me movió, sino el reportaje que emitieron sobre los preparativos.
Me encantó. Aparte de que técnicamente me pareció estupendo, me pareció estupendo cómo ponen a la misma altura a todas aquellas personas que participan en los preparativos. Desde las mujeres de la limpieza, floristas, el director de la orquesta, el diseñador Valentino, los operarios de las cámaras, músicos... ¡Fantástico!

domingo, enero 03, 2010

Mafalda, the Beatles y los perros


Para aquellas personas que se inventan las canciones de los Beatles y para aquellas que dialogan con sus perros/zorros/gatos...

sábado, octubre 24, 2009

Nuestro proyecto para 'Television Feature Production'

Bien, por primera vez he tocado una cámara de verdad (no mucho en realidad) y hemos podido trabajar con equipo que daba el pego... Incluso teníamos esos micrófonos con pelos que se colocan sobre quien habla con un palo. Y tras varias semanas de trabajo, grabación y edición, aquí teneís el resultado.
Seis estudiantes, entre ellos una sueca, una americana (genio en edición), una Spanish, una Scottish y dos Scots . Un briefing: promocionar un nuevo festival de música sin decir quiénes son las bandas que van a tocar y contando con la página web de la universidad como soporte. Facebook siempre en medio para los meetings. Y con buen humor y 'buen rollo' se consigue esto. No es nada del otro mundo, pero teniendo en cuenta que todo lo hemos grabado nosotros no está mal...
El sónido no es muy bueno, así que necesitareis subir el volumen.



Cuando se descuelga la sábana con el grafitti, yo sujetaba el lado derecho. Bien sujeto, no?

miércoles, octubre 14, 2009

The fun theory

Wolkswagen ha desarrollado una iniciativa llamada The fun theory.
"This site is dedicated to the thought that something as simple as fun is the easiest way to change people’s behaviour for the better. Be it for yourself, for the environment, or something entirely different, the only thing that matters is that it’s change for the better."


En la página podeis encontrar sus proyectos, dos hasta el momento, y novedades. Esta campaña quiere relacionar la diversión con Wolkswagen. Se parece al anuncio de T-Mobile con el que tanta gente se rie y se emociona pensando que uno puede encontrarse con esas cosas.


En YouTube hay un canal de la iniciativa Lifeforsharing de la compañía telefónica donde se pueden ver sus distintas misiones, ensayos, making of...
También hay una "empresa", Improv Everywhere, que se dedica a crear escenas en la ciudad, otra misiones.


Me gustan estas iniciativas, no me olvido de que es una estrategia publicitaria, pero me gusta que vean lo importante que es la diversión para la gente y, quizás, para ser mejores personas. ¿No es genial tener ganas de divertirse así?

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