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viernes, octubre 21, 2011

A Hugo

"We have esthetic enjoyment only if the author somehow makes it perfectly clear to us that those things do not belong to our real surroundings and exist only in the world of imagination. The extreme case comes to us in the theatre performance. We see there real human beings a few feet from us; we see in the melodrama how the villain approaches his victim from behind with a dagger; we feel indignation and anger; and yet we have not the slightest desire to jump up on the stage and stay his arm".
Hugo Münsterberg. The Pshycology of the photoplay.



El joven doctor observaba a la muchacha fallecida con cierto asomo de pena, de compasión y, quizás, un poco de culpabilidad. Se dejó caer en la silla junto a la cama de la difunta, de espaldas a la puerta que comunicaba con la habitación contigua. Sacó un cigarro y con un rápido movimiento de muñeca, encendió la cerilla y el cigarrillo casi a la vez. Aspiró el humo con ganas, nervioso e intrigado. Contemplaba la pálida figura sin pestañear. Parecía querer estudiar las causas de su muerte a través de las sábanas, a través de su camisón blanco. Tan absorto estaba pensando en el misterio, que no percibió la sombra de un hombre que se proyectó a su lado. No reparó en que la puerta de comunicación no había sido cerrada por la policía, y no cayó en la cuenta de que el marido de la joven había desaparecido hacía un rato.

El hombre se acercaba sigilosamente hacia el joven y apuesto médico. Un reflejo metálico en su bolsillo, una mano se levantó despacio, blandiendo un cuchillo.

-¡Nooooo!- vociferó Elena con histerismo.

Decenas de cabezas se volvieron hacia la chica de la fila veinticuatro llenas de enfado. Elena, se tapó la cara, por miedo y por vergüenza. Su amiga le golpeó con el codo. Una lágrima saltó sobre la sonrojada mejilla de Elena.

-Shhhh-le increpó un hombre sentado detrás de ella.

Parecía que llevaba más de diez minutos intentando ocultar sus rojas mejillas. Pero en la oscuridad de la sala nadie parecía percibirlo. Bueno, una persona la miraba fijamente. Elena, retiró las manos de su cara, para ver al marido homicida parado, con el cuchillo en alto y la mirada, tierna, clavada en los ojos de Elena. Cuando sus miradas se cruzaron, el hombre se sonrojó, más incluso que Elena. Bajó el cuchillo y lo dejó caer sobre la alfombra. No retiraba la mirada de la joven. Elena miró rápidamente al apuesto doctor que se había levantado de la silla y miraba inquisidoramente al viudo. Pero él no se movió. Sus labios se entreabrieron, como si alguna palabra quisiera caer de su boca. El corazón de Elena palpitaba con gran rapidez. Sus ojos corrían de un lado a otro de la pantalla, hasta que la mirada del asesino los atrapó. Otra lágrima escapó de sus ojos. Ya no de vergüenza, sino de tensión. ¿Qué tenía que hacer?

-¡Ha sido usted! Pronto descubriría la causa de la muerte. La ha envenenado, ¿no es cierto?-inquirió el doctor.

Los ojos del hombre pedían auxilio. Sus labios volvieron a cerrarse con fuerza.

-No sabe lo que es el amor, ¡solo la riqueza! Nunca la quiso, solo la sedujo por su fortuna. ¡Es usted un monstruo! ¡Debí impedir ese matrimonio antes! Yo la quería, ¡pero jamás sospeché de sus intenciones! Un hombre así no merece vivir. ¿Acaso su mirada inocente nunca consiguió ablandar su corazón? ¿Es que sus desvelos no tocaban su alma? ¿Es que no sabe lo que es el amor ni cuando lo tiene frente a sí?

El marido miró al doctor, pero enseguida volvió el rostro al frente.

-¿El... el amor?- fueron sus únicas palabras.

Elena se levantó de su asiento. Clavó la mirada en los ojos temblorosos y febriles de ese hombre. Nunca nadie la había mirado así. Su respiración se entrecortó ante los gritos de quienes se sentaban tras ella. ¿Qué sabían ellos de amor? Miró con sufrimiento al rostro tenso de la pantalla. Los abucheos se hacían más fuertes. El doctor avanzaba hacia él. Elena gritó desesperada, clavando con fuerza los dedos en la butaca que tenía delante.

-¡¿Qué?! ¿Qué hacemos? ¿Qué?

Alguien a su derecha intentó sentarla, pero ella se oponía con fuerza. El joven médico sujetó al asesino del brazo y tiró de él, hacia fuera de la pantalla. Se resistía, sin apartar su mirada del frente. El doctor era fuerte, y él tuvo tiempo de ver como una linterna iluminaba el rostro lleno de lágrimas de Elena. Con un último tirón salió de escena. Elena gritaba con fuerza y golpeaba al acomodador y a su amiga. La pantalla se oscureció y durante un segundo los gritos quedaron ocultos en una espesa oscuridad. Hasta que las luces se encendieron y la chica fue sacada de la sala. Cuando se hubo recuperado la calma en el auditorio, volvieron a apagarse las luces y el proyector volvió a liberar su haz de luz. Y el asesino apareció en el patíbulo, con una soga alrededor del cuello. Sus ojos se movían nerviosos hasta que una brusca caída acabó con aquello. Y un enorme letrero cubrió el rostro del ajusticiado: FINE.



martes, septiembre 27, 2011

Nosferatu, una sinfonía del horror (F.W. Murnau, 1922)


Reconozco que al ver El gabinete del Doctor Caligari decidí que no me gustaba el expresionismo alemán. Tomé la parte por el todo. Porque ya iban dos películas que no me habían atrapado. Y aunque con el tiempo vuelvo a pensar en Metropolis, cada vez con mayor admiración, había algo que no me acababa de convencer. Debía ser ese desmesurado afán de destacar en lo visual. Ese formalismo por el formalismo (si se puede decir así) que hace que chirríe la película. El futurismo de Metrópolis no me gustó y la teatralidad y expresionismo gráfico de Caligari tampoco. Pero tengo que reconocer que Nosferatu me ha encantado.
Leía en un libro de historia del cine que "Nosferatu's is more authentically expressive of horrors than Caligari. The Expressionism in Nosferatu is almost purely cinematic, reliying upon camera angles, lighting and editing rather than production design". Y es que el terror de Nosferatu sale de esa "magia del cine" y no de los decorados de cartón-piedra con diagonales y líneas estridentes. La obra de Murnau resulta terrorífica incluso con el paso de los años. Si Caligari ahora produce risa, Nosferatu mantiene esa angustia, esa incertidumbre.


El realismo de la película resulta llamativo. Una historia sobre Drácula (nunca pagaron derechos de autor a Bram Stoker y eso conllevó algunos problemas) en una ciudad normal. No hay calles zigzagueantes, ni torreones torcidos. El Expresionismo de la película procede de algo interno, expresa unos sentimientos con los recursos fílmicos. Sí que emplea algunos trucos un tanto formalistas, algunos acertados como esas puertas que se abren solas sin que notemos el engaño y otros un poco más "rústicos" como el stop-motion utilizado para mostrar ese carácter fantasmagórico del vampiro. No sabría en cuál de estas dos categorías incluiría el uso de metraje en negativo para dar una sombra encantada al carruaje por el bosque de Transilvania ni las escenas coloreadas.La composición en profundidad resulta muy efectiva: El barco entrando en el puerto, el gigantesco comedor del castillo, la larguísima calle por la que desfilan ataúdes... Las composiciones, la fotografía, el asombroso montaje del filme... No sé si es el montaje que Murnau ideó o un montaje posterior tras la pérdida y prohibición por problemas de derechos de autor; pero los montajes paralelos son muy interesantes, sobre todo teniendo en cuenta que la película es de 1922. Imagino a los pocos privilegiados que pudieron ver la película proyectada en una sala de cine gritando, llenos de terror.

miércoles, agosto 17, 2011

Vivir para siempre (Ron, 2010)

Vivir para siempre... ¿Título ñoño? ¿Temática ñoña? La película ya empieza con fuerza:
  1. Me llamo Sam
  2. Tengo once años
  3. Recopilo historias y hechos fantásticos
  4. Tengo leucemia
  5. Cuando veáis esto probablemente ya estaré muerto
Una película sobre un  niño con cáncer, probablemente sea lacrimosa, cursi... Pues esta película adaptada del libro de Sally Nichols consigue un perfecto equilibrio de emociones. El director Gustavo Ron, explicaba en una sesión en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra que había querido adaptar esa historia sin caer en esa cursilería. Añadía que contar una  historia a través de un niño permite "decir cosas muy profundas con una gran ingenuidad". Las películas con niños como protagonistas juegan siempre en la cuerda floja. Gustavo Ron hace de funambulista con maestría consiguiendo la risa, la fascinación ante esas magníficas animaciones de estilo antiguo...


Los personajes son muy atractivos. Los dos niños -Sam y Felix- actúan muy bien y nos  hacen creer totalmente en sus personajes. El padre de Sam, encarnado por Ban Chaplin, tiene un papel muy rico en la película. Un padre que no acepta la enfermedad de su hijo, que no quiere enfrentarse a esa muerte tan cercana, pero que acaba descubriendo que lo importante es la vida. Creo que está muy conseguido eso que dice el director en la entrevista de la Universidad: La película trata la muerte, pero no trata sobre la muerte; sino sobre la vida.
Una película dura, muy dura, pero con mucho encanto. Es una película que no deja indiferente, pero lo hace con una dulzura que no sienta mal. Podéis ver cosas muy interesantes en el blog de la película.



martes, junio 14, 2011

La guerra de los mundos de Orson Welles


30 de Octubre de 1938. Un joven Orson Welles pone en las ondas una adaptación de la novela de H.G. Welles La guerra de los mundos. Es sabido que ésta adaptación consiguió sembrar el caos en el país. Al comienzo del programa, la CBS lo introduce como una adaptación de la novela llevada a cabo por la compañía Mercury Theatre (creada por Orson Welles), pero la pericia tanto técnica como narrativa pronto hacen olvidar el carácter de construcción. Quienes no habían sintonizado esa introducción se encontraron con un boletín en el que se informaba de unos sucesos extraños: explosiones en marte, meteoritos que eran naves de extraterrestres... Los marcianos invadían Estados Unidos y parecían exterminar a la población. A los 40 minutos de emisión se recrea la muerte de uno de los periodistas, que subido al tejado de la CBS ve cómo una nube venenosa avanza sobre la ciudad. Es entonces cuando se anuncia de nuevo que se trata de una ficción. Después Orson Welles parece ser el único superviviente.


La adaptación de Howard Koch, guionista de Casablanca, es un gran acierto. No se trata de una mera adaptación a las ondas como la que también realizaron de otras novelas como Drácula o Los miserables, sino que emplea uno de los máximos poderes de la radio: su credibilidad. En los años 30, la radio era el medio de comunicación de masas por excelencia. Si la CBS cubría el evento de la invasión marciana, éste llegaba a millones de personas. Los efectos sonoros empleados, como interferencias, explosiones al fondo, junto con la magnífica interpretación de todos los actores, consigue imbuir al oyente (al espectador me atrevería a decir) en la historia. Los 60 minutos que dura la emisión pasan sin darse cuenta. Comienzan con un avance informativo, varias emisiones musicales interrumpidas por más boletines. Crónicas desde los lugares afectados, entrevistas a científicos, ruedas de prensa con políticos... Palabras y efectos que consiguen crear una imagen viva en la cabeza del oyente. Una imagen intuída y quizás por eso más temida, más aterradora. Orson Welles consiguió saltar a la fama tras este programa. Con tan solo 23 años mostró al mundo su gran talento. Orson Welles acababa su programa definiéndolo como una broma:  “Recuerden en los próximos días la terrible lección que han aprendido esta noche: (…) si su timbre suena y no hay nadie allí, no era ningún marciano, esto es Halloween”.



Dejo aquí el link para escuchar la emisión de Orson Welles en Youtube.

lunes, mayo 02, 2011

El espíritu de la colmena (Erice, 1973)


  Frankenstein ha vuelto a mi vida, esta vez, a través de los ojos de una niña.A través de la magia de El espíritu de la colmena de Victor Erice. Ana vive en un pueblecito de Castilla en los años 40. Cuando llevan la máquina de cine a su pueblo, la mágia del séptimo arte tiene un fuerte impacto en ella. Tras ver Frankenstein de James Whale, la niña empieza a crear al monstruo en su vida. Y esa magia que ha marcado a Ana comienza a cobrar cuerpo también en nosotros. A la vez que Ana vamos creando el monstruo. Le oímos, vemos sus huellas, sus ojos nos observan. Y cuando Ana ve al monstruo junto al río, no nos sorprendemos, porque el cine lo ha creado y lo puede hacer. 

  La película de Erice tiene ese estilo suyo que luego tendría la película El Sur. Pueblos aislados, familias en que falta comunicación, niñas que parecen ver más allá que todos nosotros. La imagen produce en el espectador una sensación de desasosiego, reforzada por los escasísimos diálogos y situaciones extrañas (como la de Isabel, la hermana de Ana, con el gato). 

  La verdad es que aún no he acabado de procesar la película, porque sé que me ha gustado, pero no sé por qué. No sé qué es lo que sucede ahí, pero cuando vuelva a leer mis apuntes de Estética del cine, quizás pueda decir algo más elocuente. De todas formas, me ha llamado la atención ese resurgir de Frankenstein en mi vida. Y me ha gustado cómo juega la película con ese monstruo que en el fondo no es tal y cómo Ana lo identifica con las setas venenosas. ¿Son venenosas porque todo el mundo las considera como tal? Frankenstein es un ser lleno de belleza en su interior, que se acaba convirtiendo en un monstruo al ser considerado como tal por todos. A veces pasa lo mismo con personas que tenemos a nuestro lado. ¿Quién las conoce por dentro? Por fuera parecen criaturas incapaces de conocer la bondad, la belleza, la sabiduría... Y pueden acabar convertidos en esos monstruos que creemos son. Siempre queda la opción de darles una oportunidad como Ana que acaricia la seta fascinada por el pisotón de su padre.

viernes, abril 15, 2011

Frankenstein or the modern Prometheus (Mary Shelley)


 Pensaba que ya había escrito sobre este libro que leí en Navidad. Pero, por lo visto nunca saqué el tiempo necesario. Todo el mundo ha oído hablar de Frankenstein. Acude a nuestra cabeza esa imagen de un hombretón deforme, gigantesco con dos enormes tornillos en la cabeza. Pero yo no sabía la riqueza del interior del monstruo. Una criatura que anhela el bien, la belleza, la sabiduría. Un ser que abandonado por su creador descubre un mundo lleno de belleza. Sabe que es distinto, sabe que está solo. Pero es humano, muy humano. Y tiene esperanza en encontrar un amigo, un amor. Pero la gente le ve como un monstruo, y acaba convirtiéndose en eso. Todas las maravillas que habitaban en su interior se corrompen, supuran ácido  y odio. Y acaba convirtiéndo en un monstruo a su creador. El doctor Frankenstein acaba como esa criatura: solo.


"But I have one want which I have never yet been able to satisfy; and the absence of the object of which I now feel as a most severe evil. I have no friend., Margaret: when I am glowing with the enthusiasm of success, there will be none to participate my joy; if I am assailed by disappointment, no one will endeavour to sustain me in dejection. I shall commit my thoughts to paper, it is true; but that is a poor medium for the communication of feeling. I desire the company of a man who could sympathise with me; thy eyes would reply to mine. You may deem me romantic, my dear sister, but I bitterly feel the want of a friend."

La obra de Shelley tiene unos personajes muy ricos, de una interioridad muy profunda y humana. Un creador lleno de remordimientos, de miedos. Una criatura desahuciada. Mujeres llenas de bondad, capaces de salvar cualquier alma corrupta. Todos los personajes ansían encontrar un significado para sus vidas. Indagan en las belleza del mundo, en las profundidades de los corazones humanos.

"Even broken in spirit as he is, no one can feel more deeply than he does the beauties of nature. The starry sky, the sea, and every sight afforded by these wonderful regions, seems still to have the power of elevating his soul from earth. Such a man has a double existence: he may suffer misery, and be overwhelmed by disappointments; yet, when he has retired into himself, he will be like a celestial spirit, that has a halo around him, within whose circle no grief or folly ventures."  

Un libro magnífico, con un lenguaje exquisito (en un inglés fácil de entender, elegante). Si alguien pensaba que Frankenstein -la criatura- era un ser medio zombie, se equivoca. El lector comprende todos los sentimientos de los personajes, que consiguen transmitírnoslo para que los compartamos con ellos. Sufrimos con Frankenstein, odiamos con la criatura. Y descubrimos sentimientos contradictorios en ellos y en nosotros. Es también una reflexión interesante sobre la libertad humana y su capacidad creadora. Un hombre que juega a ser Dios y acaba encontrando la desgracia para todos. Una delicia de lectura.

sábado, marzo 19, 2011

Ninteen eighty-four (1984), George Orwell.


"He took a twenty-five cent piece out of his pocket. There, too, in tiny clear lettering, the same slogans were inscribed, and on the other face of the coin the head of Big Brother. Even from the coin the eyes pursued you. On coins, on stamps, on the covers of books, on banners, on posters, and on the wrappings of a cigarette packet- everywhere. Always the eyes watching you and the voice enveloping you. Asleep or awake, working or eating, indoors or out of doors, in the bath or in bed - no escape. Nothing was your own except the few cubic centimeters inside your skull."

Es un fragmento de Ninteen eighty-four de Orwell escrita en 1949. Una novela escalofriante. Gran Hermano controla todo. Cada hogar, cada calle, cada habitación cuenta con una pantalla a través de la que todo es observado. Todo y todos. Nadie escapa a la vista de Gran Hermano. Cualquier gesto que haga pensar que se está en desacuerdo con la política del Partido te lleva a un destino incierto. Nadie habla, nadie piensa. Incluso los pensamientos pueden manifestarse exteriormente. El amor está prohibido. Libertad es esclavitud, la guerra es paz. Pero Winston Smith piensa. Y encuentra a una mujer que también piensa. Ambos se rebelan. No hacia fuera sino con su pensamiento y sentimientos. Son la resistencia, son libres. Hasta que son descubiertos. La parte tras la detención es asfixiante y provoca una gran ansiedad. Gran Hermano no elimina a los rebeldes, les convierte en fervientes amantes y seguidores del Partido. Una lucha contra la libertad interior.

"I don't mean confessing. Confession is not betrayal. What you or do doesn't matter: only feelings matter. If they could make me stop loving you - that would be the real betrayal.'
She thought it over. 'They can't do that.' she said finally. ' It's the one thing they can't do. They can make you say anything - anything- but they can't make you believe it. They can't get inside you."

sábado, febrero 26, 2011

The grapes of wrath (Ford, 1940)



Ver Las uvas de la ira es disfrutar unas horas de maravillosas imágenes y una potente historia. John Ford convierte la historia de la Gran Depresión americana en un western de cowboys contra empresarios. Cambia los carromatos por coches cargados de colchones y todas las pertenencias del hogar. Los caballos indios por tractores y máquinas demoledoras. Las plumas de los indios en la lejanía es un lujoso coche descapotable. La promesa del oro se mantiene. Y también el viaje del héroe que no tiene hogar. Tom Joad, magníficamente interpretado por Henry Fonda, es el nuevo vaquero: Al principio de la película lo vemos regresar a su hogar. Hogar que encontrará destrozado y que intentará recomponer. Marchará en busca de un futuro mejor; un paraíso de oro que nunca llega a encontrar. Tom continuará su viaje, sin destino fijo, dejando a los suyos en un buen lugar.



Esta historia épica está narrada de forma muy hermosa. Cada plano está cuidado como si de un cuadro se tratara. Ya desde la primera imagen sabemos que nos encontramos ante una obra de arte. Los encuadres están seleccionados con mimo y acierto. Hay veces en que Ford, y su director de fotografía Gregg Toland pintan fotografías de carácter documental sobre la Depresión. Otras veces crean planos salidos de un western, con sus vastas extensiones y la silueta diminuta del héroe recortada contra el horizonte. También hay planos cercanos al cine expresionista, con sombras marcadas y composiciones diagonales o en zigzag. Esta gran fuerza de cada plano pone al espectador en una actitud de contemplación y meditación.  Sí, es una película de corte y crítica social. Los pobres son los héroes; aquellos que tienen dinero son unos malvados. Pero no es esto en lo que Ford hace caer la atención. Tampoco es en la relación o la enemistad entre el hombre y la naturaleza. La crisis económica se vio agravada por problemas climáticos que tampoco son el centro de la historia. Esas uvas que esperamos encontrar en el film y que nunca aparecen ceden protagonismo al viaje. Una peregrinación plagada de contratiempos y graves trabas personales. No son solo las averías o la falta de dinero lo que les impide avanzar. También hay problemas personales: un marido que desaparece, un sueño que se desvanece…



Los personajes secundarios ayudan a crear un personaje grupal. Tom dirige a su familia a California; pero cada miembro de ese grupo tiene un viaje personal que afrontar. Cada uno contribuye a dar más peso a Tom. El abuelo es todo un luchador, la madre una mujer fuerte y valiente, Casy un predicador en busca de espíritu… No son personajes muy desarrollados ni de gran fuerza en la acción. Tampoco lo es el de Tom. No sufren grandes cambios ni realizan grandes hazañas. Se enfrentan a la vida, a la pobreza, al hambre y a la miseria humana. Pero no son esas luchas lo más importante. En Las uvas de la ira no suceden grandes cosas ni tiene personajes arrebatadores, pero al final deja un regusto de satisfacción. Una satisfacción quizás conseguida por la captación de la belleza y la tranquilidad.


domingo, febrero 13, 2011

Inventiva rusa

Acabo de encontrar una hoja con un extracto del libro Las doce sillas. Recordando viejos tiempos, cuando leer era un placer asequible, os dejo este retazo de humor.

Kisliarski tenía una maleta especial para la prisión preventiva. Hecha por encargo especial, era absolutamente universal. Desplegada, servía de cama; medio desplegada, de mesa. Aparte de eso, podía usarse como armario: en ella había estanterías, ganchos y cajones. La mujer colocó en la maleta universal una cena fría y ropa interior limpia. 

jueves, enero 20, 2011

Looking for Richard (Pacino, 1996)



Pacino in love
¿Cómo explicar el amor a alguien que no lo conoce? ¿Cómo hacer entender la pasión hacia un desconocido? Al Pacino conoce, y eso le lleva a amar, la obra de William Shakespeare. Y quiere compartir esa pasión.
Muchos académicos han intentado explicar la vida y obra de William Shakespeare. Muchos ingleses intentaron hacernos entender su genio y figura. Muchos actores han querido ser Hamlet, Macbeth o Romeo. Muchos cineastas han adaptado sus obras al séptimo arte. Pero para entender a un poeta, a un artista, hay que serlo. Al Pacino juega a ser Shakespeare. No nos cuenta lo que escribió, ni cómo lo hizo. Nos lo muestra. Y se empeña en hacernos amar su teatro, en sufrirlo y verlo nacer.

Y ¿qué mejor para dar a conocer tu pasión que componer un pequeño collage de conocimientos, sentimientos y acciones? Expertos que diseccionan la obra de Ricardo III para poder entenderla; jóvenes que se enfrentan a un ser desconocido; poetas empeñados en sacar el alma del dramaturgo; actores brillantes empeñados en resucitar sus personajes.

Una película sobre Shakespeare, una historia sobre Ricardo III… son ficción. Y solo nos apasionamos con las personas reales. Un documental sobre el escritor, o sobre su obra, nos aburriría; se convertiría en una segunda ficción. Algo lejano, estudiado desde fuera, medido con la precisión de un guión. Algo que nos parecería casi tan irreal como una fábula. Pero Pacino quiere presentarnos a Shakespeare como el amigo fiel que siempre acude a sus representaciones. Trae al escritor a la vida en un documental muy interesante que mezcla las visiones de distintas personas: personas que conocen, personas que aman (como el hombre de color o el escocés) y personas que traen a la vida a esos personajes a fuerza de conocerlos y entenderlos.

Estas últimas personas son las que nos meten en la historia de Ricardo III. Los geniales actores que aparecen en esta historia de Shakespeare según Al Pacino, nos acompañan, parecen gritarnos que eso es arte. La música, los decorados, el vestuario y la luz. Todo nos mete en la época medieval del rey Ricardo. Todo nos devuelve a nuestro set de rodaje urbano. Jamás entenderemos a Shakespeare desde Nueva York, y jamás lo amaremos desde la Edad Media. Al Pacino nos muestra como descubrir a Shakespeare ahora, hoy.  Y lo hace a través de imágenes teatrales, de actores geniales, de reuniones y ensayos… En este documental el sabio es el poeta, el actor, el genio. Solo vive quien lo hace con pasión, quien comparte su pasión. Y Al Pacino vive y muere como Ricardo III. Lo ha conseguido. 

domingo, julio 04, 2010

The remains of the day (Ivory, 1993)


Después de esta película... Casi no sé ni qué decir. Es buenísima. Lo que queda del día... Lo que queda de aquellos grandes momentos. Una marca de té. Una marca parduzca en un pañuelo de encaje.
Unos protagonistas (Hopkins es estupendo, y Thompson también) que son personas reales, no títeres del escritor (ni del espectador que grita desde la butaca: "Dile que le quieres", "Arrodíllate y abrázale"). Pero son personajes con vida e historia propia. ¡Tensión desde la butaca! Uno acaba agotado. Los continuos flashbacks (¿o flashforwards?) nos cuentan el final de la historia. Pero queremos saber cómo la situación ha llegado a ser esa. Y querríamos meternos en la pantalla y solucionar todo, ¡que hablen!
Pero Mr. Stevenson y Mis Kenton no hablarán. Al principio la película es una alegoría al trabajo bien hecho, al servicio. La pantalla se inunda de belleza, de detalles hermosos, de precisión. El trabajo en Darlington Hall tiene que ser perfecto. Y el mayordomo ha de controlar todo. Recomiendo verla en inglés con toda la elegancia de un inglés refinado y palabras que quedan colgando de los tímpanos (tintinean ahí cuando nos movemos) como butler,lord, most kind of you...
Pero algo más se cuece en Darlington Hall. Sabemos que Stevens trabajará para el americano, ¿por qué? Trama política de fondo que se hace interesantísima. Situada en el periodo entreguerras, vemos reuniones de altos personajes en los fabulosos salones del Hall. Té para todos, junto con arias alemanas y conversaciones sobre gardening y caza del zorro. ¿Cómo vamos a dejar a gente que es incapaz de dar su opinión sobre estos temas gobernar un país? "Tírale la bandeja" "Most kind of you, thank you my Lord". Y sabemos que hay dentro de Stevens, aunque nunca muestre nada y nunca cuente nada.


La recreación del ambiente es genial y la música también se balancea en los tímpanos. Y vamos hacia alante y hacia atrás... ¿Qué pasa con el Lord? ¿Miss Kenton ya no tiene ese apellido?
Al acabar la película volví a ver los primeros 15 minutos y dejó incluso más amargura (una amargura suave y dulce, no rabiosa). Como la paloma que se cuela en el gran salón, Stevens seguirá sirviendo el té.

viernes, mayo 28, 2010

Howards end (Ivory, 1992)

Howards End es una finca que Mr.Wilcox posee. Cuando su mujer muere, le deja la casa a su amiga Margaret (interpretada por Emma Thompson). Esa podría ser una de las líneas de la historia. Pero en Regreso a Howards End cada poco tiempo algo nuevo sucede y más personajes aparecen. La cosa empieza a ser un "dramón", en el buen sentido. Las historias te van enganchando y te vas encariñando con los personajes. Anthony Hopkins y Emma Thompson (ganó un Oscar por su actuación en esta película) están exquisitos en sus papeles, y aunque al principio parecen personajes un tanto planos, vamos presenciando sus cambios.
Las distintas críticas y resúmenes de esta película parecen hablar de distintas cosas, creo que por el hecho de que no hay un hilo dominante, si no que se van acumulando los sucesos. Y aunque, a veces, parezca poco creible y se asemeje un tanto a una telenovela donde cada vez la bola se hace más grande, uno acaba por entrar en la historia. 
Lo que más llama la atención es la puesta en escena, genial (la dirección artística también se llevó un Oscar). Y una fotografía muy cuidada. Uno se sumerge de pleno en la Inglaterra de la época. Se retratan todas las clases sociales. Magnífico vestuario, magníficos decorados. Precioso.

viernes, mayo 21, 2010

The Pacific (the end)

Fin de exámenes, para algunos fin de la vida de universitario y... fin de la miniserie The Pacific. Una serie genial que muestra, sobre todo, cómo afectó la guerra a quienes la vivieron. A través de las vidas de Eugene Sledge, Bob Leckie y John Basilone, uno llega a captar un poco el horror de la guerra. Una frase muy oída, pero que aquí se palpa.
El personaje que, en mi opinión, da más juego es Eugene Sledge. En los primeros capítulos le vemos con gran afán de ir a luchar, pero su padre no le deja. Es un crío que quiere ser un héroe. Llega allí y es un "paletillo". En la primera batalla el miedo le paraliza y sólo quieres que espabile. Es ingenuo, pero se topa con una realidad demasiado dura. Uno de sus compañeros es un tipo ácido, duro, al que no le afecta nada de lo que allí pasa. Es sarcástico y sórdido, macabro. Eugene no le entiende. Poco a poco Eugene va cambiando. Su compañero influye en su forma de ser; y también los horrores que ve y que comete. Hay un punto en el que parece que ya no hay vuelta atrás y que Eugene se ha convertido en un tipo como su amigo "Cagadas". En el capítulo 9 pasa por todos los estados posibles: odio, compasión, amargura... Es un capítulo fascinante en el que se ven implicados varios civiles que quedaron atrapados entre el fuego cruzado. Cuando Sledge vuelve a casa, no es el mismo que abandonó el pueblo, lleva demasiadas cosas dentro. Y como pequeño detalle, ahora fuma y bebe. Es en esos pequeños detalles en los que se ve cómo va cambiando.

Genial la forma de acercarse a los personajes, que existieron realmente. Realmente, una serie que merece la pena. La fotografía es excelente, grandes profesionales detrás de cada pequeño detalle. Los tonos desaturados crean un escenario perfecto. Y los actores consiguen transmitir muy bien las vivencias internas de los personajes. Se ve también un fondo "yanqui" en la serie, con numerosas referencias a Dios, bastante bien traídas. Hay también reflexiones de fondo sobre la muerte, el "destino"/voluntad de Dios, amistad, amor, guerra.
Una serie muy trabajada, basada en los libros que Sledge y Leckie escribieron. A continuación os dejo un vídeo con numerosas entrevistas a los productores y demás personal implicado. Se ve el valor de la documentación y la importancia que querían dar a las personas, más que al evento Guerra del Pacífico. Una serie-evento muy buena.



En la página el canal de HBO podeis encontrar muchos más vídeos.

viernes, diciembre 04, 2009

El valor de la cultura



Cultura es un viejo concepto relacionado con el “cultivo”. Cultivar es una
acción sugerente, que ilustra la función esencial de una cultura: crear un
sustrato favorable al ser humano para hacerlo crecer como tal, para que sea más
persona. Es a través de la cultura el modo propio de la persona humana de
alcanzar el nivel verdadera y plenamente humano. Por eso, no podemos considerar
la cultura como una tarea individual. Corresponde a la sociedad, en su conjunto,
la labor de hacer crecer y madurar a quienes la conforman, para que fructifique
la semilla de “humanidad” que posee en su interior.


Can Christianity inspire a global culture? En Congreso Univ


Y por eso es importante ser cultos. Muchas veces escuchamos esa palabra usada como algo ofensivo (sinónimo de pedante). No podemos desconocer el mundo y las gentes que nos rodean.

Saber, utilizar nuestras capacidades, nos hace más humanos. Y no me refiero a memorizar los nombres de los jugadores de la selección oficial de fútbol, o las medidas de las misses del país, sino a conocer los orígenes y el camino que sigue la humanidad. Porque cuando hablamos de "la humanidad" estamos hablando de nuestra gran familia. Lo que los hombres han inventado, descubierto, conseguido a lo largo de la historia, tiene que importarnos.

Y podemos empezar conociendo los libros que se han escrito (es bueno leer algo de distintas épocas, de distintos países), las obras de arte que se han realizado, los grandes logros y los puntos de inflexión en la historia del hombre sobre la tierra.

Es una ambición grande, a la que podemos dedicar un poquito de tiempo cada día de nuestra vida.

domingo, noviembre 22, 2009

El retrato de Dorian Gray


Aunque ya estoy sumergida en otro libro de George Orwell (otro más después de Animal Farm), tenía que hablar del último que he leído: El retrato de Dorian Gray. No sé si en España se estará hablando mucho del tema, pero aquí te persigue por todas partes: un estreno cinematrográfico próximo (Dorian Gray), musical, obra de teatro...
El libro de Oscar Wilde me encantó. La historia que ha cautivado a tantas generaciones tiene su misterio. Unos aún piensan que Dorian Gray vende su alma al diablo, en el libro digamos que tan solo formula un deseo y se cumple. Pero empecemos por el principio:
Dorian es el nuevo amigo de Basil Hallward, un pintor que inspirado por la belleza de su joven amigo a descubierto el arte mientras pinta su retrato. En casa del pintor, Dorian conoce a Lord Henry, otro amigo de Basil. Lord Henry es un completo hedonista. Para él solo importa el placer. Las cosas son reales según lo que se experimenta de ellas, y solo es bueno lo que conlleva placer y nuevas sensaciones. Aunque al principio Dorian se "bloquea" con las teorías de Lord Henry, éstas consiguen calar en él y se da cuenta de su belleza. Es ahí cuando el apuesto y humilde Dorian, formula el deseo de nunca envejecer. Ve el magnífico retrato que su amigo acaba de terminar y desea que fuera el retrato el que envejeciera.
Y su deseo se cumple. Se da cuenta de ello cuando en el retrato aparece un gesto que antes no había, un gesto de crueldad (acaba de abandonar a una mujer de la que estaba locamente enamorado porque no actúa bien, no satisface todas sus expectativas). Y desde ese momento, su amistad con Lord Henry va creciendo y se va convirtiendo en un hombre hedonista hasta la médula, capaz de todas las atrocidades. El libro no explica sus actos, sino sus consecuencias. Dorian se convierte en un hombre sombrío del que los caballeros se apartan y las damas que le han conocido han perdido su honra. Pero a todos atrae su belleza, en su rostro sigue aquella ingenuidad e inocencia que el retrato ha perdido.
Y esto es lo que no me gusta de la nueva película. He visto el traíler, y todo queda a la vista. Un Dorian Gray que se permite todos los placeres y caprichos. Pues eso es lo que hace el libro, pero ahí radica la excelencia del autor. Wilde no cuenta en qué consisten esos placeres, lo da por asumido o lo deja a nuestra imaginación. El libro habla de la corrupción de un hombre, de su alma siempre inquieta y a la ofensiva. Es una novela psicológica. Al acabar el libro pensé que una película con esa trama tiene que ser aburrida. Las páginas van pasando y no hay una actividad externa frenética, más bien pasa poco, pero se piensa mucho y eso no puedes captarlo sencillamente con una película. Más bien la película de Oliver Parker creo que es burda por no ser capaz de plasmar esa corrupción sin mostrarlo. Y las primeras escenas del traíler (el Londres de la época generado por ordenador) tira un poco para atrás. Y una de las cosas que en el libro se resalta mucho es que Dorian Gray seguía realizando cosas horribles porque su cara seguía siendo la de un "Principe Encantador", rubio de ojos azules. Ben Barnes (El principe Caspian) ni es rubio ni parece angelical.
Una obra maestra de la literatura convertida en una película sin encanto.

sábado, octubre 31, 2009

Don Camilo. Giovanni Guareschi

"Y se afanaron para organizar las mismas estupideces de los lejanos antepasados, porque los hombres son criaturas desdichadas condenadas al progreso, el cual tiende irremediablemente a sustituir al Viejo Padre Eterno por novísimas fórmulas químicas. Y de este modo, al final, el viejo Padre Eterno se fastidia, mueve un décimo de milímetro de la última falange del meñique de la mano izquierda, y todo el mundo salto por los aires"

Giovanni Guareschi. Don Camilo


No, no estoy leyendo Don Camilo, pero hacía mucho tiempo que no publicaba nada nuevo. Aunque vista la "gran acogida" que mi vídeo anterior ha tenido supongo que el Plan Bolonia está haciendo estragos entre mis compañeras españolas...

Bueno, de momento solo puedo contaros que hecho de menos esa sencillez y ese buen humor de las novelas de Giovanni Guareschi. Hace dos semanas vi Apocalypse Now! de Francis Ford Coppola y me dejó plana. Me gusta el estilo (técnico) de la película, pero me pareció horrible la historia y la forma de contarla. Porque, sí la guerra es horrible, la locura del hombre; pero no entiendo esa visión tan despreciable del hombre. Me quedo con las grandes películas bélicas en las que lo importante son los heroes, las grandes hazañas y la valentía. Me gusta La lista de Schindler porque muestra a un hombre real, un hombre al que se le encogen las entrañas al darse cuenta del horror de la guerra. Me gusta Salvar al soldado Ryan porque habla de un chico ingenuo que solo quiere que la guerra acabe, pero dando lo mejor de sí. Me gusta Hotel Rwanda porque muestra el verdadero heroismo de las personas anónimas que ponen en peligro su vida para salvar a otros. Me gusta Gritos del silencio porque aunque la guerra es un sinsentido, siempre queda la bondad del hombre y su capacidad de superación.

Por eso me da pena que se hable de la película de Coppola como la gran obra sobre la humanidad, una película que habla sobre el hombre. No me gusta que se hable del hombre así, porque el hombre puede y, de hecho es, mucho más.

viernes, octubre 23, 2009

Cómo te gusta leer

He encontrado esta encuesta sobre hábitos al leer en un blog que os recomiendo visitar (Amaya, te gustará): Synecdoche, Nicola. Supongo que la entendereis, no pienso dedicar tiempo a traducirla, lo siento. Pero me parecen preguntas geniales, aquí teneis mis respuestas:

Do you snack while you read? If so, favorite reading snack?
Normalmente si estoy leyendo, estoy leyendo, no comiendo, pero en mis viajes en tren suelo leer con una manzana en la mano.

Do you tend to mark your books as you read, or does the idea of writing in books horrify you?
Nada de escribir en los libros. Últimamente pongo marquitas de las que se pegan para encontrar pasajes que me han gustado.

How do you keep your place while reading a book? Bookmark? Dog-ears? Laying the book flat open?
Marcadores de página. Y me gusta que sean bonitos. Si no tengo uno a mano un ticket o un trozo de papel. Nunca he entendido a quienes recuerdan el número de página y lo cierran sin más...

Fiction, Non-fiction, or both?
Los dos. Y la mezcla en uno mismo me encanta.

Hard copy or audiobooks?
Va contra mis principios leer un libro en algo que no sea papel, ni e-book ni audiolibro. Y nada de leer en alto, el placer de la lectura sólo se aprecia cuando se lee para uno mismo.

Are you a person who tends to read to the end of chapters, or are you able to put a book down at any point?
Depende del tiempo que tenga y la longitud de los capítulos. Con algunos no puedo evitar llegar hasta el final, pero normalmente lo dejo donde puedo.

If you come across an unfamiliar word, do you stop to look it up right away?
Ni de broma. Mi padre me hacía buscar las palabras si le preguntaba, no me gusta. Se intuye el significado por el contexto. Y si es realmente una palabra crucial, entonces pregunto a quien tenga cerca y si no encuentro respuesta hago el esfuerzo sobrehumano de buscarla.

What are you currently reading?
Founded on rock de Louis de Wohl.

What is the last book you bought?
No suelo comprar novelas, así que supongo que sería un manual para clase.

Are you the type of person that only reads one book at a time or can you read more than one at a time?
Antes me encantaba leer más de uno a la vez, leía incluso tres. Ahora que tengo menos tiempo de leer prefiero concentrarme en uno. Aunque suelo leer a la vez una novela y un libro de texto o manual interesante. Aunque ahora que leo más (es parte de mi estudio del inglés, o eso quiero creer), igual retomo el hábito de leer varias cosas a la vez.

Do you have a favorite time of day and/or place to read?
En fin... Me encanta leer al sol (que no al calor), pero el asunto se acaba pronto. Y respecto al tiempo en cualquier momento en que esté sola. Si hay gente conmigo no me concentro, necesito hablar.

Do you prefer series books or stand alone books?
No he leído muchas series, supongo que prefiero las sorpresas y cosas distintas cada vez. Aunque cuando descubro algún autor suelo querer leer otro libro suyo.

Is there a specific book or author that you find yourself recommending over and over?
Los rusos, sobre todo la corriente irónica y La lanza de Louis de Wohl.

How do you organize your books? (By genre, title, author’s last name, etc.?)
Por temas o géneros. También por altura, no soporto encontrar un libro menos grande entre dos más altos, suelo ponerlos en escalera, los altos pegados al lateral de la estantería o a la pared.

miércoles, octubre 07, 2009

Animal Farm

Bueno, aquí empieza la edición bilingüe de Una imagen, una historia. No es por hacerme la listilla, pero como estoy leyendo libros en inglés para no "undo what you are doing", tengo tema.
No había leído
Rebelión en la granja y ahora que he tenido la oportunidad de leer la versión original, me ha encantado. ¡Necesito comentarlo con alguien! Si alguien lo tiene fresco, que me diga algo. Me ha parecido una idea genial lo de trasladar todo al mundo animal. Da miedo ver cómo los cerdos van haciéndose con el poder de la granja, y da más miedo aún pensar que en Rusia sucedió eso mismo. "Four legs good, two legs bad" pasa a ser "Four legs good, two legs better". Da miedo.
Los discursos de la revolución me parecen
geniales:

"Man is the only creature that consumes without producing. He does not give milk, he does not lay eggs, he is too weak to pull the plough, he cannot run fast enough to catch rabbits. Yet he is lord of all the animals."

"And remember, comrades, your resolution must never falter. No argument must lead you astray. Never listen when they tell you that Man and the animals have a common interest, that the prosperity of the one is the prosperity of the others. It is all lies. Man serves the interests of no creature except himself. And among us animals let there be perfect unity, perfect comradeship in the struggle. All men are enemies. All animals are comrades."


He leído también los prefacios que el mismo Orwell escribió para algunas de sus ediciones. Luchó en España en la guerra civil, queriendo salvar la democracia en el bando republicano y se encontró con que:


"In the early stages of the war foreigners were on the whole unaware of the inner struggles between the various political parties supporting the Government. Through a series of accidents I joined not the International Brigade like the majority of foreigners, but the POUM militia –i.e. the Spanish Trotskyists."


En resumen, me ha parecido un libro genial. Lo recomiendo vivamente.


miércoles, septiembre 30, 2009

Bravos o valentones

“Al volver don Abundo de la esquina, y dirigiendo la vista hacia la ermita, según tenía de costumbre, vio lo que no esperaba ni hubiera querido ver. Casi en la confluencia de las dos sendas se hallaban dos hombres, uno enfrente del otro […] Por el traje, el aire, y lo que podía divisarse desde el punto a que había llegado el cura, era fácil inferir su condición. Los dos llevaban en la cabeza una redecilla verde, que con gran borla caía sobre el hombro izquierdo, saliendo de ella en la frente un gran mechón de pelo a manera de tufo; dos grandes bigotes ensortijados por la punta, y la chaquetilla ajustada al cuerpo, con un cinturón de cuero muy reluciente, de donde colgaban un par de pistolas. Pendiente del cuello, y caído sobre el pecho en forma de dije, traían un cuernecito con pólvora. A la derecha salía de un bolsillo lateral de los anchos calzones el mango de un gran puñal, y colgaba a la izquierda una disforme espada con el puño de metal muy labrado y terso. Manifestaba semejante atavío que aquellos dos hombres eran de los que en aquel tiempo se llamaban bravos o valentones.”

Los novios. Alessandro Manzoni


Vamos, que eran los matones del pueblo de la época.

viernes, septiembre 04, 2009

Las doce sillas. Ilf y Petrov

Acabo de leer un libro genial: Las doce sillas de Ilf y Petrov. Una novela rusa satírica muy divertida. Estoy descubriendo este estilo de humor absurdo y disparatado. Las situaciones que se presentan a los personajes son absurdas y, sobre todo, críticas con la sociedad comunista. Los autores no dejan nada sin pasar por sus afilados colmillos: la burguesía, el afán de los líderes comunistas y su vida incoherente, las promesas hechas a la clase obrera, el clero...
El protagonista es un ladrón sin escrúpulos y sin moral. Su única meta es conseguir un tesoro oculto en una silla y no dudará en casarse con una mujer, engañar, estafar, robar o lo que sea con tal de conseguirlo. Al ladrón Bender le acompaña Ippolit Metveevich, un antiguo aristócrata que perdió todo en la revolución y que ansía recuperar la fortuna que su suegra escondió en las sillas. Este personaje que comienza teniendo criterio acaba totalmente desquiciado y abandonando su corrección. El contrincante de los dos pillos es el sacerdote de la ciudad que también quiere los diamantes. Ilf y Petrov consiguen una visión desagradable del sacerdote, un personaje despreciable.
En fin, aunque el libro no tengo ningún mensaje optimista de "seamos mejores personas, tratemos a todos como iguales", me gustó. Me he reído con cada página. Tiene unas descripciones geniales que con muy pocas palabras consiguen meterte en el ambiente y sentir lo que sienten los personajes.
En 1962 el director cubano Tomás G. Alea hizo una adaptación de la obra de Ilf y Petrov al cine. En esta versión, se traslada la acción a la revolución cubana. No la he visto, pero parece muy cercana al libro con ese toque de absurdo. Os dejo el trailer:



Por lo visto hay varias adaptaciones más, incluso una con Orson Welles. Además, para acabar de animaros a que lo leáis, transcribo el comienzo del libro. Creo que es un comienzo genial, te ubica perfectamente en el estilo.

"En la capital de provincias de N. había tantas peluquerías y negocios de pompas fúnebres que parecía como si los habitantes de la ciudad nacieran sólo para afeitarse, cortarse el pelo, refrescarse la cabeza con una loción e inmediatamente después morir."

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