domingo, noviembre 22, 2009

El retrato de Dorian Gray


Aunque ya estoy sumergida en otro libro de George Orwell (otro más después de Animal Farm), tenía que hablar del último que he leído: El retrato de Dorian Gray. No sé si en España se estará hablando mucho del tema, pero aquí te persigue por todas partes: un estreno cinematrográfico próximo (Dorian Gray), musical, obra de teatro...
El libro de Oscar Wilde me encantó. La historia que ha cautivado a tantas generaciones tiene su misterio. Unos aún piensan que Dorian Gray vende su alma al diablo, en el libro digamos que tan solo formula un deseo y se cumple. Pero empecemos por el principio:
Dorian es el nuevo amigo de Basil Hallward, un pintor que inspirado por la belleza de su joven amigo a descubierto el arte mientras pinta su retrato. En casa del pintor, Dorian conoce a Lord Henry, otro amigo de Basil. Lord Henry es un completo hedonista. Para él solo importa el placer. Las cosas son reales según lo que se experimenta de ellas, y solo es bueno lo que conlleva placer y nuevas sensaciones. Aunque al principio Dorian se "bloquea" con las teorías de Lord Henry, éstas consiguen calar en él y se da cuenta de su belleza. Es ahí cuando el apuesto y humilde Dorian, formula el deseo de nunca envejecer. Ve el magnífico retrato que su amigo acaba de terminar y desea que fuera el retrato el que envejeciera.
Y su deseo se cumple. Se da cuenta de ello cuando en el retrato aparece un gesto que antes no había, un gesto de crueldad (acaba de abandonar a una mujer de la que estaba locamente enamorado porque no actúa bien, no satisface todas sus expectativas). Y desde ese momento, su amistad con Lord Henry va creciendo y se va convirtiendo en un hombre hedonista hasta la médula, capaz de todas las atrocidades. El libro no explica sus actos, sino sus consecuencias. Dorian se convierte en un hombre sombrío del que los caballeros se apartan y las damas que le han conocido han perdido su honra. Pero a todos atrae su belleza, en su rostro sigue aquella ingenuidad e inocencia que el retrato ha perdido.
Y esto es lo que no me gusta de la nueva película. He visto el traíler, y todo queda a la vista. Un Dorian Gray que se permite todos los placeres y caprichos. Pues eso es lo que hace el libro, pero ahí radica la excelencia del autor. Wilde no cuenta en qué consisten esos placeres, lo da por asumido o lo deja a nuestra imaginación. El libro habla de la corrupción de un hombre, de su alma siempre inquieta y a la ofensiva. Es una novela psicológica. Al acabar el libro pensé que una película con esa trama tiene que ser aburrida. Las páginas van pasando y no hay una actividad externa frenética, más bien pasa poco, pero se piensa mucho y eso no puedes captarlo sencillamente con una película. Más bien la película de Oliver Parker creo que es burda por no ser capaz de plasmar esa corrupción sin mostrarlo. Y las primeras escenas del traíler (el Londres de la época generado por ordenador) tira un poco para atrás. Y una de las cosas que en el libro se resalta mucho es que Dorian Gray seguía realizando cosas horribles porque su cara seguía siendo la de un "Principe Encantador", rubio de ojos azules. Ben Barnes (El principe Caspian) ni es rubio ni parece angelical.
Una obra maestra de la literatura convertida en una película sin encanto.

2 comentarios:

Marcela Duque dijo...

Leí el libro cuando estaba en 2º de la ESO o así, me gustó, pero en realidad creo que no me enteré de mucho... ¿Tiene algún tipo de reflexión sobre la belleza? Es que ahora es un tema que me "intriga" -por así decirlo- un montón...

María Del Rincón dijo...

Pues sí, Marcela. En el libro hay muchísimas reflexiones sobre la belleza pero un poco hedonistas y frívolas.
Esta bien para tener otros argumentos y puntos de vista.

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